Presión arterial en el embarazo

Esta unidad de aprendizaje te dará las pautas para que asimiles cómo las variables de tu presión pueden afectar a tu hijo y lo que puedes hacer para prevenirlo. ¡No dejes de leer este apunte!

La presión sanguínea es la fuerza con la que tu sangre se desplaza por tus arterias. Durante el embarazo el riesgo más grande es la hipertensión, pero es posible prevenirla. Conoce cómo se da la presión arterial en el embarazo y conoce los cuidados que debes tomar.

La mayor presión de la sangre sobre las paredes de tus arterias puede ocurrir durante el embarazo o estar ya presente antes de éste. Esto puede traer serios problemas tanto para ti como para tu bebé, pero en su mayoría se pueden prevenir y controlar a través de un buen cuidado prenatal.

El miedo, la realización de ejercicios o la obesidad también pueden afectar tu presión por lo que se van a tomar varias mediciones antes de que se pueda diagnosticar algún tipo de hipertensión.

Síntomas principales de la presión arterial en el embarazo

  • Fuertes dolores de cabeza
  • Hinchazón
  • Mareos
  • Visión borrosa
  • Repentino aumento de peso

Las dos formas principales son la hipertensión crónica o la hipertensión gestacional. La primera es cuando ya hay una presión arterial elevada previa al embarazo. En estos casos lo mejor es tener una consulta médica antes de concebir para planear si es posible la utilización de medicamentos y en qué cantidades para no afectar al bebé.

Habrá una mayor atención en su desarrollo, siendo probable que tengas que realizarte más ecografías de las habituales para controlar al bebé. Luego del embarazo, probablemente seguirás con presión alta por lo que son importantes los medicamentos y una dieta sana.

El otro tipo de hipertensión es la que se desarrolla luego de las 20 semanas de embarazo (gestacional). Ésta produce menos riesgos en tu bebé, por lo que no tiene un tratamiento específico y vuelve a sus valores normales luego del parto. Sin embargo tu médico estará más atento a que sólo sea algo temporal.

Ambas tienen que ser controladas muy de cerca para asegurarse de que no deriven o sean un síntoma de pre-eclampsia. Esta alteración hepática presenta serios riesgos de problemas en órganos como la placenta, el riñón, el hígado y el cerebro, además de bebés con bajo peso, partos prematuros e interrupción del embarazo.

No está comprobado que el reposo en cama sea beneficioso para controlar la hipertensión y evitar la pre-eclampsia. Tampoco está recomendada la pérdida de peso durante el embarazo, pero sí es bueno mantener una dieta sana y equilibrada, evitando el consumo de alcohol o tabaco.

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Algunas mujeres profundizan su dolor de cabeza en el embarazo. Otras, experimentan una mejoría. Cuáles son las causas de estos cambios y cómo actúan las hormonas en esta etapa tan importante de tu vida, lo puedes conocer en este artículo. Desde el inicio de la menstruación hasta la menopausia, las hormonas femeninas influyen en forma decisiva en la vida de la mujer. La concentración de estrógenos y progesterona se modifica cíclicamente e impacta en todos los órganos del cuerpo, en especial en el cerebro y en los vasos sanguíneos, que transportan la sangre al sistema nervioso.

El dolor de cabeza en el embarazo es normal

La caída del nivel de estrógenos es la responsable del sangrado menstrual, lo que permite la renovación del endometrio, para preparar al útero frente a un potencial óvulo fecundado. Sin embargo, los estrógenos no solamente tienen que ver con la reproducción, sino también son potentes moduladores del dolor.

Por esta razón, al cambiar su concentración en el cuerpo aumenta la predisposición de la paciente a sufrir dolores de cabeza. Este mecanismo explica por qué más del 50 por ciento de las mujeres sufren migrañas o jaquecas durante la menstruación.

¿Y en el embarazo?

Un 75% de las mujeres experimentan una franca mejoría de sus dolores de cabeza durante el segundo y tercer trimestre de gestación. Incluso las que tienen migrañas relacionadas con los ciclos menstruales tienen, en esta etapa, probabilidades de que mejore o desaparezca el dolor durante el embarazo. Sin embargo, el restante 25% de las mujeres embarazadas sufren un agravamiento de sus dolores de cabeza en los siguientes aspectos:

  • Frecuencia de aparición
  • Intensidad del dolor

Además, es necesario señalar que aproximadamente 10 de cada 100 mujeres inician sus migrañas con el embarazo, y muchas veces los dolores de cabeza comienzan antes de que la mujer se entere de su nuevo estado.

De hecho, a veces esta molestia se considera un síntoma del embarazo y representa un problema serio si la futura mamá toma medicamentos que están prohibidos en este período, por lo que se recomienda no automedicarse ante la mínima sospecha de estar en la dulce espera.

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