Comida familiar

Existen pocas cosas más hermosas que sentarse a la mesa con tu familia para cenar y si tienes un bebé, múltiples niños pequeños, adolescentes o todo lo anterior, la hora de la cena debe ser el evento principal y debes tratar de complacerlos a todos.

Ofrecer algo nutritivo y delicioso, que también sea fácil de preparar es sólo uno de los muchos desafíos que los padres enfrentan a diario. Sin tener en cuenta las fiestas de cumpleaños, el entretenimiento y otras ocasiones especiales. Por tanto, hemos reunido todo tipo de consejos, información y recetas sencillas para toda la familia  para tratar de hacerte las cosas un poco más fáciles.

Recetas sencillas para toda la familia

Entendemos que alimentar a toda una familia y mantenerlos contentos no es una tarea fácil, por lo que hemos hecho el trabajo de seleccionar algunas recetas que son fáciles de preparar con el fin de quitarte un poco de estrés. También tenemos una sección sobre comidas rápidas y saludables que incluye diferentes comidas para toda la familia.

Encontrarás todo tipo de recetas, desde comidas para la familia hasta platos para fiestas de niños y recetas de Pascua y de Navidad que tus hijos seguro disfrutarán. También hemos incluido algunas recetas para adultos en caso de que estés cansada de la pasta boloñesa

¿Cómo lograr que los niños coman vegetales?

Puede ser muy frustrante cuando el único vegetal que tus hijos comen es la papa. Sin embargo, hay muchas maneras en que puedes conseguir que coman sano y sin tener que forzarlos a alimentarse con verduras.

• Trata de hacer que las meriendas o bocadillos durante el día sean frutas y verduras y no tengas miedo de ser creativa para hacer que se interesen. Por ejemplo, no les des una manzana sola, pica una variedad de frutas y haz brochetas de fruta.

• En lugar de colombinas y chocolates, pica algunas zanahorias y apio y sirve con un poco de salsa o con humus.

• Enseña a los niños por qué las verduras son importantes y cómo son beneficiosas para sus cuerpos. Si asocias una acción positiva con la verdura, empezarán a entender por qué las necesitan.

• Deja que los niños ayuden en la cocina. Dependiendo de la edad que tengan pueden ayudar a cortar o pelar verduras y o si son un poco más pequeños que pueden ayudar a revolver la olla o a poner algunos ingredientes en la sartén.

• Si son realmente quisquillosos, pica muy bien los vegetales y ponlos en comidas en donde no puedan verlos, como en cualquier salsa.

• Siempre come los mismos alimentos delante de ellos y guíalos con el ejemplo. Si mamá y papá no están comiendo vegetales, ¿ellos por qué deberían hacerlo?

Platos horneados para fiestas y ocasiones especiales

Las fiestas infantiles son una gran oportunidad para ser creativos con la comida. Tenemos una página entera sobre las ideas para las fiestas y también para la comida que podrías ofrecer en ésta para darte un poco de inspiración. Las ocasiones especiales como Navidad también proporcionan una gran oportunidad para llenarse del espíritu y divertirse horneando con los niños. Para obtener más información y recetas, consulta nuestra sección de cocina navideña.

Cuida de ti

Como padres a menudo estamos tan preocupados con lo que los niños están comiendo que podemos olvidarnos completamente de nosotros mismos y de nuestra propia dieta, sin embargo, es muy importante que mantengas una dieta saludable para poder cuidar de tu familia. Dale un vistazo a nuestros consejos para llevar una vida saludable, diseñados para los nuevos padres que quieren conocer otras maneras de mantenerse sanos para sus hijos.

Pierde peso

Cuando estás ocupado cuidando de una familia es muy fácil caer en el hábito de comer exactamente lo que comen los niños, pero por desgracia, los sándwiches y la pasta boloñesa no son los mejores alimentos para estar en forma. Tómate el tiempo para preparar la comida sólo para ti, no tiene que ser un plato que demande mucho esfuerzo, a menudo es suficiente reemplazar el puré de papa por algunos vegetales o decirle no al queso derretido sobre los alimentos. Dale un vistazo a nuestra información para perder peso y a algunas recetas que pueden darte ideas.

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Viajar con niños y estar tranquilos en el avión

A veces empacar las maletas y abordar un avión con un bebé o un niño pequeño puede representar la combinación perfecta de los problemas. Sin embargo, si sigues estos diez consejos, podrás mantener la cordura de los niños durante el vuelo de las vacaciones.

Consejo 1: La preparación es la clave

¿Tiquetes? Listos. Maletas, listas. Bebés y niños en buen estado de salud y preparados para viajar, listo.

Suena como si ya estuvieras lista para ir al aeropuerto, ¿cierto? Si tienes dudas acerca de cualquiera de los detalles de tu vuelo como el equipaje de mano o los líquidos permitidos a bordo de vuelos internacionales (cómo los biberones llenos de leche materna o de fórmula), llama a la aerolínea antes de tu vuelo. Es mejor resolver cualquier inquietud antes y no tener que discutir con el personal de la aerolínea por cosas como si tu hijo es menor de dos años (recuerda llevar su certificado de nacimiento) o descubrir que su cochecito necesita ser envuelto para ir como equipaje facturado.

Además, recuerda reservar cunas de vuelo al viajar internacionalmente. De lo contrario, no hay garantía de que habrá una disponible cuando hagas el check-in y la idea de tener un bebé de un año de edad en tus brazos durante un largo vuelo es suficiente para hacer que la mayoría de los padres suden frío. Además, si el presupuesto lo permite, vale la pena reservar un asiento para tu niño cuando los vuelos sean demasiado largos ya que la mayoría de las aerolíneas no permiten que un niño de más de 18 meses utilice una cuna de vuelo.

Consejo 2: Sé la primera en llegar

Tomate un buen tiempo para aparcar, hacer el check-in y pasar el punto de control. No hay nada que te pueda estresar más que la idea de poder perder el vuelo.  Como regla general, piensa en el tiempo que usarías para ir al aeropuerto si viajaras sola y luego súmale una hora de más. Recuerda, sólo se necesita un pañal apestoso para trastocar tu agenda.

Si estás viajando con un bebé en tus brazos, asegúrate de hacer el check-in con suficiente antelación para que puedan asignarte un asiento al lado de uno que esté vacío si es posible. No importa lo corto que sea tu viaje te alegrará tener un espacio extra para poner a tu bebé, darte un descanso o simplemente para poner la pañalera.

Consejo 3: Las ruedas te facilitarán el viaje

En el aeropuerto, trata de mantener tus brazos libres tanto como sea posible para ordenar los boletos y pases de abordar o simplemente para buscar el juguete favorito de tu bebé. Un cochecito se puede utilizar hasta antes de abordar el avión y no se considera como equipaje de mano. Algunas aerolíneas también tienen disponibles cochecitos de cortesía por si prefieres almacenar el tuyo en la bodega del avión. Vale la pena llamar con antelación y comprobar si está disponible. A muchos padres les gusta usar un canguro para bebés cuando sus hijos son muy pequeños, pero sólo ten presente quitártelo cuando pases por el escáner de seguridad.

Consejo 4: Evita la fila

En la puerta de embarque, los padres viajando con bebés y niños pequeños generalmente son invitados a abordar primero así que prepárate para tomar esta oportunidad e instalarte con tus maletas, sin la preocupación de estar reteniendo a los pasajeros en el pasillo. Coloca toallitas, juguetes, bocadillos y cualquier otra cosa que necesites tener a la mano en una maleta y ubícala debajo del asiento de adelante.

Como otra opción, los padres con niños pequeños pueden querer minimizar el tiempo que pasan a bordo por lo que prefieren abordar de últimos e irse en la parte posterior del avión.

Consejo 5: Destapa sus oídos

La mayoría de los padres han escuchado el consejo de alimentar a sus pequeños al despegar y al aterrizar para evitar dolores de oído. Sin embargo, a veces puede que el bebé haya terminado de comer en el momento en que el avión finalmente vaya a despegar después de 20 minutos de espera en la pista. Para evitar esto, espera hasta que el avión haya despegado o el capitán haya anunciado el comienzo del descenso del avión para aterrizar, para sacar la comida o darle pecho o el biberón. Esto se debe hacer ya que durante el ascenso y el descenso los oídos se pueden ver afectados por la presión de la cabina que se ajusta con la altitud del avión. Si tu bebé o niño parece estar muy angustiado el acetaminofén puede ayudar a aliviar el dolor.

Consejo 6: Tener las manos ocupadas hace que el vuelo sea mejor

Como ya lo debes saber, en la mayoría de los momentos de estrés, la distracción puede ser la mejor manera de evitar una crisis de tu bebé y por supuesto, también una de los padres. Empaca algunos bocadillos sin azúcar para ofrecerle durante todo el vuelo, al igual que algunos de sus juguetes favoritos. Idealmente deberías llevar un par de juguetes viejos junto con algunos nuevos que estén aún envueltos para maximizar el tiempo que pueda permanecer ocupado y elije juguetes silenciosos y que se muevan muy poco. Para los niños pequeños, un tablero para dibujar y borrar, con la pluma adjunta, es ideal.

Consejo 7: Sonríe

Mientras que muchas mamás y papás no son los mejores viajeros, es imperativo ser valiente frente al bebé en todo momento. La turbulencia puede ser aterradora tanto para los adultos como para los niños así que cuando suceda, anima a los niños a mirarla de una manera divertida. Pretende que es una de esas atracciones infantiles que hay en los centros comerciales y di cosas como: “¡Wow, un bache!". Recuerda, los adultos son un indicador emocional para los niños, y así como los pasajeros miran a la auxiliar de vuelo para tranquilizarse en estos momentos, los niños pequeños buscan a sus padres.

Consejo 8: Cuida de ti misma

Los padres a menudo están tan preocupados por mantener el control de sus bebés que a menudo se olvidan de sus propias necesidades durante el vuelo. Cuando el carro de la comida venga por lo general tendrás que alimentar a tus niños primero, así que asegúrate de pedir a la auxiliar de vuelo que mantenga tu comida caliente para poderla comer más tarde o si tienes un bebé de brazos, puedes solicitar alternativas de comida que estén frías como sándwiches y así evitar cualquier accidente.

Toma los audífonos que te ofrecen para tu niño y rompe las reglas relacionadas al tiempo para ver televisión durante el vuelo. Muchas aerolíneas ofrecen canales para niños, proporcionando una excelente actividad y dando a las mamás y a los papás algo de descanso de ser los que proporcionan el entretenimiento durante el vuelo.

Consejo 9: Haz amigos en vuelo

Volar con un bebé o un niño pequeño no es momento para ser tímido, especialmente cuando se trata de obtener ayuda. Toma los ofrecimientos de los demás de la mejor forma y pide ayuda cuando la necesites. La mayoría de los pasajeros son felices de poder ayudar, pero a veces, simplemente no se les ocurre ofrecerla, sobre todo si no han volado con niños.

Del mismo modo, asegúrate de avisarle a la tripulación de cabina sobre tu hijo desde el principio. En algunos casos, una auxiliar de vuelo puede atender a tu bebé para que deje de llorar.

Consejo 10: ¿Cuando todo falla?

Si el bebé tiene un ataque de llanto o algún pasajero no está muy a gusto con que haya niños a su al rededor, puedes ir junto con tu pequeño a la parte posterior del avión, lejos de las hordas de espectadores para eliminar algo de estrés. Esto también te dará la oportunidad de estirar las piernas mientras que arrullas a tu bebé y será una excelente oportunidad de mostrarle al niño muchos botones y símbolos interesantes dentro del interior del avión.

SI después de todo, las cosas no van muy bien, saca tu sentido del humor y recuerda que el vuelo no durará por siempre.