Dejando el chupo

Unas fotos recientes de Suri Cruise de cinco años de edad chupando su chupo ha causado diferentes noticias alrededor del mundo. Si bien muchas personas se oponen al uso de ellos, no se puede negar que es una bendición para muchos padres. Aparte de ser fáciles de reemplazar si se pierden o se dañan, son una excelente forma para ayudar a que el bebé se tranquilice.

Pero, ¿cuándo debes abandonar el chupo? Y lo más importante, ¿cómo puedes hacerlo de una manera que minimice el estrés para ti y tu pequeño?

¿Cuándo debería quitarle el chupo?

Cuando tu bebé es pequeño, sólo debería usar el chupo para calmarse, pero cuando tiene alrededor de cuatro o cinco meses esto suele cambiar por lo que expertos en el sueño sugieren que es un buen momento para abandonarlo.

Sin embargo, si lo dejas seguir usándolo, la sugerencia es que debe ser eliminado en torno a los dos años de edad. Para Natalie, madre de James (dos años de edad), esto se convirtió en una necesidad. James se despertaba varias veces por la noche y se angustiaba cuando no podía encontrar su chupo. Como resultado Natalie interrumpía su sueño regularmente ya que tenía que entrar y encontrar su chupo con el fin de que se volviera a dormir.

Además, un estudio de la Universidad de Washington indicó que el uso del chupo durante demasiado tiempo puede aumentar las posibilidades de que los niños desarrollen trastornos del habla. Un hallazgo clave fue que los niños que usaban chupo o se chupaban los dedos después de los tres años eran tres veces más propensos a tener un trastorno del habla. Así que, si tu bebé usa chupo, es muy importante limitar su uso y nunca usarlo como un medio para mantener al bebé callado.

El uso a largo plazo también puede afectar los músculos de la boca, haciendo que la lengua se mueva hacia delante contra los dientes y afecte su posición y generando problemas potenciales en el habla de tu hijo.

Consejos para abandonar el chupo

Cuando tomas la decisión de deshacerte del chupo, necesitas establecer algunas pautas para hacerlo.

En primer lugar, es útil limitar dónde y cuándo tu hijo puede usar el chupo. Idealmente, sólo debe ser a la hora de acostarse.

Es más fácil separarlos del chupo cuando son capaces de comunicarse verbalmente contigo. De esa manera puedes explicarle por qué ya no lo necesitan. Dile qué ya es un niño o niña grande y que no necesita usarlo. Una sugerencia popular, es hacer que sea menos atractivo para ellos haciendo un agujero en la parte superior del mismo, esto reduce su capacidad para chupar y lo vuelve menos agradable para ellos. Para muchos niños una vez que el chupo está "roto" perderán su interés en él.

Si es posible, establece una fecha junto con tu hijo para dejarlo y elijan un beneficiario adecuado que puede ser el hada de los dientes, Santa o el conejito de Pascua. A veces incluso tu dentista puede tener un lugar para dar de baja los chupos. Pídele a tu hijo que te lo ayude a envolver para poderlo regalar, esto les ayudará a entender mejor lo que está sucediendo.

Es importante permanecer firme una vez que haya dejado el chupo. Las tácticas de distracción son las mejores en momentos como éste y es posible que necesites encontrar un edredón, una manta suave o un juguete para darle a cambio del chupo.

Debes prepararte para ser muy paciente y apoyar a tu hijo durante la transición, pero debes dejar claro que el chupo ya no estará disponible. El chupo es una fuente de comodidad para un niño pequeño, así que trata de no quitárselo en un momento en el que estén sucediendo otros eventos importantes como un cambio de casa o la llegada de un nuevo bebé.

La vida después del chupo

Natalie sufrió tres noches con un niño muy gruñón hasta que James aceptó que su chupo no iba a volver. Ella se aseguró de entrar cada noche y tranquilizarlo dándole palmaditas suaves y hablando en voz baja con el fin de hacerle saber que no estaba solo y ayudarle a reducir sus niveles de ansiedad. Desde entonces ha dormido toda la noche.

Aunque deshacerse del chupo requiere una atención cuidadosa es importante no devolverse en el proceso una vez que hayas decidido hacerlo.

Sin embargo, lo más importante es hacerlo en un momento que sea bueno para ti y tu bebé, eso hará que la transición sea mucho menos estresante para todos los involucrados.

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Anissa K, fotógrafa, comparte algunos consejos y trucos útiles para mejorar tus habilidades fotográficas y obtener excelentes fotos de tu bebé.

Iluminación

Los fotógrafos saben que uno de los puntos clave para conseguir una gran foto es tener buena iluminación.

Errores comunes

• Tomar fotos en cuartos oscuros y confiar demasiado en el flash

• Tomar fotos con luz solar muy brillante y directa

Consejos y trucos

• Maximizar la luz natural

• Si estás en interiores, utiliza una habitación con mucha luz natural

• recoge las cortinas para dejar entrar mucha luz y levanta las persianas para que no tengas sombras de rayas

• ve afuera

• Si hay demasiada luz solar, difúndela con una sábana o alguna tela blanca. También puedes poner al bebé en la sombra, sin embargo, no pongas sombras fuertes sobre su cara

¿Esto cómo ayuda?

• El uso de flash o luz solar brillante puede distraer a los niños, hacerlos sentir incómodos o hacerlos girar los ojos, además de que su piel es muy delicada

• La luz difusa es más suave y mucho más halagadora

La pose y los ajustes

Los niños no tienen que mirar directamente a la cámara en cada toma. Colócalo en su pose más natural, déjalo estar cómodo y toma las fotos de él haciendo lo que hace naturalmente.

Errores comunes

• Decirle al niño que se pare en algún lugar y luego pedirles que miren a la cámara y sonrían

• Dependiendo de la personalidad del niño esto puede no funcionar, especialmente cuando se vuelven más activos.

Consejos y trucos

• Toma fotos de ellos haciendo lo que les gusta hacer: Jugar con bloques o muñecas o disfrutar de una arenera.

• Toma tus fotos en un entorno habitual, así podrás capturar el lado más normal de su personalidad

• Las fotos cuentan una historia y documentan un momento de su vida o una etapa de su desarrollo

• Ten a un ayudante cerca para jugar “on ta bebé” o agitar un sonajero y poder captura una sonrisa real o incluso una risita.

• Esto también le da al niño un lugar para ver que no sea directamente a la cámara y te ayudará a capturar sus expresiones

• Recuerda que las fotos deben ser divertidas para el niño

¿Esto cómo ayuda?

• Si le pides a los niños que miren a la cámara, es probable que quieran hacer caras extrañas o hacer una sonrisa fingida

• Si están mirando a otra persona o un juguete, no se darán cuenta cuando tomes la foto

• En general, tus fotos serán más cálidas y naturales

Enmarcar la foto

En buenas fotos el niño es lo primero que ves por lo que enmarcar bien tu fotografía es la mejor manera de resaltar esto; aumenta el tamaño y recorta todas las cosas innecesarias del fondo.

Errores comunes

• Las personas tienden a mostrar mucho del fondo. Demasiado espacio alrededor del bebé, ya sea en la parte superior o inferior

• No centrar al bebé.  A menudo la persona es muy pequeña en relación a toda la imagen

• Cortar las piernas, o peor aún, su cabeza

Consejos y trucos

•Acercarte

• Si tu cámara no tiene una función de zoom o ya está al máximo, entonces da un paso más hacia el bebé

• Si se te olvida acercarte puedes editar la fotografía después, ya sea con algún software de tu computadora o en tu almacén de fotografía local cuando vayas a imprimir la foto.

• Intenta tomar 2 fotos: la primera debe ser una general, donde se vea tu hijo haciendo alguna actividad y la segunda toma puede ser un acercamiento de su cara.

• Intenta tomar fotos artísticas. Haz una toma de sus manos agarrando su primer juguete o una de sus minúsculos pies.

• No tengas miedo de girar la cámara para tomar una foto tipo retrato (vertical) en vez de una tipo paisaje (Horizontal).

• Cuando tomes una foto, asegúrate de que el fondo esté limpio y ordenado, que no haya montones de ropa ni montañas de juguetes.

¿Esto cómo ayuda?

• Cuando hay demasiado fondo o espacio libre en una foto, ésta parece muy saturada

• Algunos se olvidan del bebé y se centran en el fondo

• Si no puedes evitar un fondo desordenado, intenta tomar la foto en blanco y negro.

• Una imagen en blanco y negro ayudará a mantener el enfoque en el bebé y no en el fondo

Agáchate

Cambiar el ángulo en el que tomas la fotografía es otra técnica rápida y fácil para mejorar tus retratos.

Errores comunes

•Permanecer de pie

• Posarse sobre un niño pequeño hará que la postura y la foto se vean raras

Consejos y trucos

• No tengas miedo de arrodillarte, sentarte en el suelo o incluso acostarte con tu bebé para tomar la foto

¿Esto cómo ayuda?

• La foto será más sincera

• Podrás acercarte a su cara

• Podrás ver mejor sus expresiones

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