Dejando los pañales: comprendiendo esta etapa

Tu bebé te va a necesitar mucho cuando vaya aprendiendo a ir al baño. Una gran dosis de cariño y entusiasmo será la mezcla perfecta…

Amor, comprensión y paciencia son los condimentos que más tienes que poner en juego cuando tu bebé da las primeras señales de que no quiere más pañales. El aprender a ir al baño es un proceso en el que los papás deben acompañar a sus hijos, tal como lo hicieron cuando comenzaron a caminar y a comer.

Acuérdate de que ésta es una de las primeras manifestaciones de su autonomía, es muy importante hablar con tu niño o tu niña en todo momento y siempre respetarlo. Pediatras y psicólogos dicen que no hay que presionarlos para orinar o defecar porque ellos darán señales en la medida en que vayan conociendo su cuerpo y puedan manejarlo, ya que deberán desarrollar la capacidad de controlar los músculos de la vejiga y del intestino.

La edad de los pañales

Según la Academia Americana de Pediatría, los bebés con menos de 12 meses no tienen ningún control sobre sus movimientos y poco control aún seis meses después. No hay edad fija para empezar a sacar los pañales, pero es difícil que un niño menor de 18 meses pueda lograrlo. Así, el tiempo promedio para que vayan solitos al baño es de 27 meses. Sin embargo, hay nenes que siguen haciéndose en el pañal hasta después de los tres años. Si es el caso de tu bebé, no lo presiones porque cuando se sienta seguro te pedirá que le saques el pañal.

En esta etapa tan significativa también surgen problemas habituales como la resistencia a sacarse el pañal, los periodos temporarios en los que vuelve a hacerse encima, el estreñimiento, la enuresis (emisión involuntaria de orina) y otros retos que se presentan. Por eso te recomendamos amor, paciencia, premios y aliento, como las mejores herramientas para que tú y tu bebé logren el desafío.

Tecnicas de lectura para ninos

  • Comienza a leerle a tu hijo desde el momento en que nace. Nunca es demasiado pronto para animar a tu hijo a desarrollar el amor por la lectura.
  • Léele a tu hijo todos los días. Haz que la lectura se vuelva una parte esperada y agradable de su rutina diaria.
  • ¡Haz la lectura divertida! Si te gusta leer, él también lo disfrutará y aprenderá a asociar la lectura con algo divertido.
  • Elije libros con los que tu hijo pueda identificarse como aquellos que se relacionan con sus experiencias de vida.
  • Crea una conexión personal entre tu hijo y un libro.
  • Haz libros con tu hijo, acerca de él, de su familia, de su escuela, de su vida, entre otros. Esta es una gran manera de fomentar el amor por los libros.
  • Asegúrate de que tu hijo te vea leyendo, ya sean sus libros, el periódico o la caja del cereal, si ven que te gusta leer, también querrán hacerlo.
  • No escojas libros demasiado largos o complicados para su edad y experiencia. Si están cansados y confundidos por la dinámica, no querrán continuar.
  • ·• Lleva a tu hijo a una de las actividades de cuenteros en tu biblioteca más cercana. Estas actividades son a menudo seguidas por actividades artísticas y tu hijo asociará la lectura con diversión.
  • Elogia todo intento de lectura de tu hijo, incluso cuando son pequeños y sólo están "leyendo" de memoria o están cometiendo muchos errores. Cualquier esfuerzo que ellos hagan debe ser elogiado y recompensado.
  • Cómprales libros como regalos o recompensas sorpresa por su buen comportamiento.

Consejos para los padres

  • Lee a tu hijo todos los días.
  • Haz que la lectura en voz alta sea parte de la rutina de tu hijo. A los niños les gustan las rutinas diarias, estas les ayudan a sentirse seguros. Leerle a tu hijo es una muy buena forma de terminar el día y una buna forma de prepararlos para ir dormir.
  • Elije libros con los que tu hijo pueda estar identificado y pueda interactuar, libros de repetición, rimas, historias predecibles o libros con patrones de palabras. Estudios han demostrado que leerles a los niños este tipo de libros mejorará notoriamente la manera en que aprenden.
  • Elije libros apropiados para su edad y con temas que llamen la atención de tu hijo.
  • Utiliza los libros duros y gruesos para los bebés. No se dañarán incluso sí pasan más tiempo en la boca de tu bebé que en sus manos.
  • No trates de enseñarle a tu hijo cuando estés leyendo con él. Haz que la lectura sea divertida y deja que tu hijo te interrumpa, haga preguntas y te cuente la historia si la conoce.
  • Se expresivo cuando leas. Si te emocionas con la lectura, tu hijo también se emocionará.
  • Incluso si tu hijo ya pueda leer solo, sigue leyéndole.
  • Pon sus libros en una estantería baja o en contenedores plásticos que puedan alcanzar y acceder fácilmente.
  • Haz libros con tu hijo. Esto ayuda a fomentar la lectura y es divertido para la familia también. Utiliza fotografías de tu hijo, de tus familiares, mascotas, juguetes u otras cosas que tu hijo reconozca en cada página. También puedes pegar un pedazo de papel, tela u otros elementos con textura que tu niño pueda sentir. Escribe una palabra o dos en letras grandes y claras debajo de las imágenes y júntalo todo con grapas o cintas.

Técnicas para incentivar la lectura

Es más probable que un niño que disfruta de la lectura preste atención, la cual es esencial para el aprendizaje. Estas son algunas técnicas que los padres pueden adoptar para incentivar a que sus hijos disfruten de la lectura.

  • Deja que tu hijo pase las páginas a su propio ritmo. Está bien si él quiere saltarse parte la historia.
  • Las palabras no son tan interesantes para los niños pequeños quienes no siempre las entienden. Puedes hacer la experiencia de lectura más interesante haciendo referencia a las imágenes y estableciendo conexiones con la vida cotidiana de tu hijo. No temas en desviarte un poco de la historia ya que a los niños les encanta cuando se hacen conexiones.
  • La interacción con las historias y la adaptación de las mismas son unas de las cosas más efectivas que un padre puede hacer para incentivar a su hijo a leer y ayuda a que los libros sean más divertidos.
  • En vez de corregir la pronunciación de tu hijo, ayúdale a mejorar su entendimiento. Su lectura mejorará conforme él se familiarice con las palabras y los sonidos.